
Si estás planeando una escapada a Madrid, no dejes de incluir esta iglesia en tu ruta, es una parada breve imprescindible que te regalará una de las experiencias artísticas más memorables de la ciudad.
Pequeña, discreta y absolutamente deslumbrante, demuestra que no siempre los grandes tesoros están en los monumentos más evidentes.
En pleno centro de Madrid, a pocos metros de la Gran Vía y dentro del barrio de Malasaña, se encuentre en la calle de la Puebla número 22 la Iglesia de San Antonio de los Alemanes. Si paseas por fuera pasa casi desapercibida, pero… por dentro verás una explosión de arte barroco que deja sin palabras.
No es casualidad que muchos la llamen la “Capilla Sixtina” de Madrid.
Historia del templo
El edificio se fundó en 1606 por orden del rey Felipe III, la construcción de la iglesia inicialmente sería la capilla del Hospital de los Portugueses y bajo la advocación de San Antonio de Padua desde 1624 hasta la finalización de las obras en el año 1633 y funcionó como centro de la devoción religiosa de los portugueses de Madrid, pero luego se ampliará a toda la población de la ciudad.
Debido a una reacción anti portuguesa, se derivaron acusaciones en contra de sus miembros. A causa de esta grave crisis de la rebelión en 1640 la apertura del hospital ampliado y la iglesia se demoró y quedaron interrumpidas las donaciones reales a partir de las rentas obtenidas en territorio portugués, que fue su principal línea de financiación, tuvieron que recurrir a la caridad de la comunidad portuguesa en Madrid.
Tras varios cierres y aperturas del templo y una vez independizado Portugal de los reinos hispánicos, la reina Mariana de Austria lo cedió en el año 1668 a la comunidad de católicos alemanes y el templo pasó a atender a la comunidad católica alemana residente en Madrid numerosa en la corte desde su llegada, adoptando su nombre actual. Desde entonces el nombre del hospital y de la iglesia de San Antonio de los alemanes cambiará, pero conservará la advocación de San Antonio de Padua, de origen portugués.
Desde 1701, se mantiene la doble función religiosa y solidaria que sigue legada a la labor histórica de la Real Hermandad del Refugio y Piedad de Madrid. Dicha institución tenía el compromiso de prestar ayuda a los necesitados en Madrid. Un sacerdote y dos seglares de la corporación salían a las calles para ofrecer agua, pan blanco y un huevo duro a los mendigos.

Iglesia De San Antonio De Los Alemanes (1633)
Arquitectura
En sus orígenes dedicada a San Antonio de Padua, intervinieron para su construcción maestros, como Francisco Seseña, Fray Pedro Sánchez responsable del diseño de la planta y Juan Gómez de Mora.
¿Por qué se la conoce como la “Capilla Sixtina” madrileña?
Cuando el visitante cruza la puerta, queda rodeado por un impresionante conjunto de frescos que cubren absolutamente todo: paredes, bóvedas y cúpula.
Su interior fue decorado por los grandes pintores barrocos como: Francisco Ricci, encargado de la decoración arquitectónica que decora la cúpula, Francisco Carreño de Miranda, que pintó a San Antonio ascendiendo hacia la virgen o Luca Giordano, encargado de repintar las columnas de los frescos.
Las escenas que se representan son variadas representando la vida de San Antonio de Padua, santos, mártires y una espectacular gloria celestial en la cúpula que genera un efecto visual envolvente.
Su planta elíptica es otro de sus grandes atractivos, algo poco habitual en las iglesias madrileñas. De esta manera se potencia la perspectiva y hace la experiencia más impactante, siempre tendrás una vista privilegiada estés donde estés.
No dejes pasar la oportunidad de descubrir este pequeño tesoro escondido. A veces, los lugares más especiales son los que menos ruido hacen… y este es, sin duda, uno de ellos.
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