Escalera Monumental de las Escolapias: Joya arquitectónica del siglo XVIII

En pleno casco histórico de Alcalá de Henares, ciudad Patrimonio de la Humanidad, se esconde uno de los tesoros que sorprenden al visitante: la Escalera Monumental de las Escolapias, situada en el antiguo colegio de Calasanz, en la Calle Santiago número 9. Tras un imponente portalón de madera podemos visitar un palacio escondido, cuyo interior sigue casi intacto, donde su escalera y cúpula monumentales deslumbran desde su construcción en el año 1725.

Palacio para Jacinto de Aranaz y Narbarte

El historiador Vicente Fernández ha concluido con el hallazgo de los arquitectos que proyectaron el enclave, que son: José Benito y Alberto de Churriguera que comenzaron la construcción de este Palacio para Jacinto de Aranaz y Narbarte, miembro de la pequeña nobleza de Navarra nacido en 1691, asentado en Alcalá en 1717, donde se ubicó en el barrio judío de la ciudad.

Jacinto de Aranaz se convirtió en el delegado de Hacienda para recaudar el dinero en la zona del Henares, con el que se recaudó para financiar la construcción del cuartel de Conde Duque a las órdenes del rey Felipe V. Tres años después, consiguió un nuevo cargo, el de mayordomo en el Arzobispado de Toledo.

En el año 1725 Jacinto de Aranaz compró las tres casas que ocupaban un único solar donde en un futuro se construirá el Palacio.

Un espacio único donde arquitectura, historia y cultura se dan la mano.

Cúpula policromada en antiguo colegio de Calasanz

Un rincón barroco

La escalera forma parte de un edificio de origen barroco (siglos XVII-XVIII), pero adquirió su aspecto más espectacular, cuando el célebre fotógrafo francés Jean Laurent estableció aquí su residencia y estudio. Fue él quien impulsó su decoración que hoy la distingue: elegantes efectos marmoleados, una impactante cúpula policromada y una puesta en escena que convierte el ascenso por sus peldaños en toda una experiencia estética.

La estructura, amplia y solemne, destaca por su equilibrio de proporciones y por una iluminación natural que alza cada detalle ornamental. El resultado es un espacio de gran belleza, cargado de personalidad.

la Escalera Monumental acoge conciertos de música clásica

Mucho más que una escalera

Lo que hace verdaderamente especial a este lugar es que no es solo patrimonio histórico: es un espacio cultural vivo. Gracias a su extraordinaria acústica y atmósfera intimista, la Escalera Monumental acoge conciertos de música clásica y coral, recitales poéticos, representaciones teatrales y actividades culturales a lo largo del año.

Asistir a un evento aquí no es simplemente presenciar un espectáculo; es vivirlo en un entorno que potencia cada nota y cada palabra.

Una visita diferente en Alcalá

Para quienes buscan descubrir rincones menos conocidos más allá de la Universidad de Alcalá o la Casa de Cervantes, esta escalera monumental es una parada imprescindible. Las visitas guiadas permiten conocer su historia, la huella de Jean Laurent y la evolución del edificio a lo largo de los siglos, también la residencia ha sido habitada por personajes ilustres, como el político, empresario y autor teatral Narciso de la Escosura, casado con la hija del célebre poeta Espronceda. Sin embargo, desde que en el año 1904 las Monjas Escolapias fundaran el Colegio Calasanz en el palacio, han sido las propietarias que han poseído el edificio durante más tiempo.

Debido al proceso de modernización del Colegio Calasanz y crecimiento del alumnado, las Monjas Escolapias han tenido que adaptarse a los nuevos tiempos derribando parte del edificio original, preservando intacta la escalera monumental y sus salones aledaños. La zona antigua quedó prácticamente en desuso, lo que ha propiciado su deterioro hasta su actual rehabilitación.

Un lugar íntimo, elegante y sorprendente que demuestra que, en Alcalá de Henares, la belleza también se encuentra en los espacios más inesperados.